El alcohol tiene alrededor de 7 calorías por gramo. Esto es más de lo que aporta el azúcar misma (que son 4 calorías por gramo). Estas calorías se consideran vacías, dado que las calorias del alcohol no contienen nutrientes benéficos, como vitaminas y minerales, sino que pasa a la sangre y el hígado se encarga de metabolizarlo y convertirlo en algo útil para el cuerpo como grasa.

Una cerveza de lata (350 ml) contiene alrededor de 150 calorías. La misma cantidad de wisky aportaría unas 700 calorías. Esto se debe a que los tragos fermentados aportan menos calorías que los destilados, pero la gente bebe mucho mayor volúmen de fermentados así es que a la larga engordan lo mismo.

Las bebidas azucaradas o los jugos de frutas aportan calorías adicionales cuando se mezclan con alcohol en un cóctel.

Las cervezas, vinos y licores todos contienen diferentes cantidades de alcohol. En general, una cerveza de 350 ml, un vaso de vino de 150 ml y una dosis de licor de 50 ml tienen aproximadamente la misma cantidad de alcohol y el mismo número de calorías.

El contenido de alcohol de la cerveza está entre el 3-8%. Las cervezas “suaves” o bajas en calorías se aproximan al 3% de contenido de alcohol. Los licores “fuertes” contienen aproximadamente 40% de alcohol y tienden a tener más calorías.

Los vinos blancos tienen en promedio 12% de alcohol y el de los vinos rojos es de alrededor del 14%.

Calorias del Alcohol

Alternativas para esquivar un poco las calorias del alcohol

  • Cerveza dietética: La cerveza dietética tiene relativamente pocas calorías. Algunas marcas ofrecen esta opción que contiene menos de 100 calorías por porción por 300 ml, otros poseen un rango más alto, entre 120 a 130 calorías por la misma porción. Esto puede volverla atractiva como una opción poco calórica. Sin embargo, la cerveza dietética posee menos alcohol, aproximadamente 3 por ciento. La cerveza regular posee entre 3 a 8 por ciento de alcohol.
  • Vino con gaseosa o tinto de verano: Una copa de 175 ml de vino ofrece aproximadamente 150 calorías. El vino blanco tiene aproximadamente 12 por ciento de alcohol y el tinto aproximadamente un 14 por ciento. Para lograr que el vino blanco tenga aun menos calorías, dilúyelo con agua gaseosa. El resultado no solo tendrá menos calorías, si no que además tendrá menos contenido alcohólico. Evita utilizar gaseosas con sabor ya que puede tener un efecto poco placentero en el gusto del vino.
  • Trago directo: Un trago de licor 45 ml posee aproximadamente 150 calorías, pero golpea fuerte. La mayor parte del alcohol destilado es más potente que la cerveza dietética o el vino. Cuando se mezcla con zumo de fruta, mezclas de bebidas azucaradas o gaseosas, tu bebida se vuelve aun más calórica.
  • Mezclas de bebidas sin azúcar: Cuando consumes una bebida, tu cuerpo quema el alcohol primero, antes que cualquier grada, carbohidrato o proteína. Si bien algunos productos afirman ser alternativas bajas en carbohidratos, sugiriendo que también lo son en calorías, el alcohol en su forma pura no los contiene. Las calorías son derivados del contenido alcohólico. Si utilizas mezclas libres de azúcar, entonces el cóctel tendrá menos calorías que una mezcla regular.