Es común asociar a la alimentación saludable con comida sin sabor y o con sabores desagradables, frente a bombas de sabor -y de calorías– como la pasta o la bollería industrial. Sin embargo, comer saludable y satisfacer el sentido del gusto es posible cambiando hábitos, aplicando trucos fáciles en la cocina y, sobre todo, desterrando de tu casa aquellos alimentos y sustancias que en lugar de beneficiar tu salud, la perjudican. A continuación te revelamos hábitos que debes dejar de hacer para empezar a comer sano.

Comer a la hora que se te ocurra

Intenta ceñirte a tus horarios alimenticios, y acostumbra a tu cuerpo a respetarlos. Los seres humanos somos personas de costumbres, tu cuerpo está programado para ello. Yo por ejemplo como 2 veces al día, al principio fue trabajar para implantar el hábito y ahora mi cuerpo ya sabe cuándo pedirme alimento. Lo mismo tú. Crea el hábito de respetar tus horarios de alimentación, ya sean 2 o 3 o 5 veces al día.

Recuerda que el picoteo y las cantidades mayores a 600 calorías son hábitos que no te permitirán comer de forma saludable.

Improvisar la compra

La alimentación saludable empieza por hacer la elección correcta de alimentos para comprar en el mercado. Haz siempre una lista antes de ir a comprar y evita salir de casa con hambre para frenar los impulsos. Las frutas y verduras son alimentos que deberías asegurar en tu día a día, no sólo para mantener saludable, sino porque una dieta insalubre, junto a la falta de ejercicio físico, es uno de los mayores factores de riesgo para tu salud, tal y como señala la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Consumir demasiado azúcar

Hay cientos de estudios que confirman lo perjudicial que es el azúcar para tu salud. Un consumo abusivo se relaciona con enfermedades como la diabetes tipo 2, la obesidad, el sobrepeso y la caries. Además, es una sustancia que tendrías que restringir o evitar si buscas perder peso: el azúcar blanco de mesa o el añadido a alimentos como las bebidas refrescantes o la salsa de tomate tiene un nivel calórico alto y se convierte rápidamente en grasa.
Mi consejo es desterrar el azúcar de tu consumo. Puedes cambiarlo por estevia. Notarás grandes cambios en tu salud y peso si destierras el azúcar.

Cocinar sin especias y hierbas aromáticas

Sin duda la sal es el condimento por excelencia en la cocina, pero consumir mucha sal conlleva riesgos: su consumo excesivo se asocia a la hipertensión y a problemas cardiovasculares.

De hecho, las personas que tienen la tensión alta deben suprimir la sal de la dieta. Las especias son una buena alternativa para aderezar tus platos, con beneficios y sin peligro alguno para tu salud. El cilantro, por ejemplo, da el toque de sabor intenso al guacamole y la cúrcuma, un aderezo que suma adeptos, es el ingrediente principal de la reina de las bebidas con etiqueta saludable que reconforta en cualquier momento del día.

Destierra la sal yodada que nos vender en el supermercado, y cámbiala por sal de mar o sal del Himalaya. Este tipo de sal puedes encontrarlos en herbolarios.

Engullir la comida

Tan importante es lo que comes, como la forma en la que lo haces. Comer es un placer, así que recréate en ello. Si masticas 40 veces cada bocado reducirás la grelina, la hormona relacionada con la sensación de apetito, y a la vez favorecerás la absorción de micronutrientes esenciales para el organismo, tal y como señala un estudio de la Universidad de Iowa (EE. UU.). Tampoco se trata de que cuentes las veces una a una, sino de saborear la comida y ejercitar tu mandíbula.

Tomar poca agua

Nuestro organismo necesita agua diariamente para mantenerse bien hidratado y funcionar correctamente. De acuerdo con los expertos, un 75% de los músculos, un 90% del cerebro, un 22% de los huesos y un 83% de nuestra sangre son agua. Lo recomendado es tomar por lo menos 2-3 litros de agua cada día.

Si no tomas suficiente agua, tu cuerpo te dará señales que le falta agua, que muchas veces confundimos con hambre y es por ello que comemos a deshoras.

Te he revelado malos hábitos que debes dejar de hacer para empezar a comer sano y estar más saludable. ¿vas a poner en práctica estas recomendaciones?