Al descansar y dormir bien recargamos energías, nuestras defensas se ajustan y nuestro cerebro almacena experiencias. Las células encargadas de la inmunidad se renuevan mayormente durante este periodo. Hacerlo correctamente es sinónimo de salud, bienestar y belleza.

Al no dormir las horas necesarias nos despertamos cansados, irritables y distraídos. No trabajamos bien, se nos olvidan las cosas y es posible que enfermemos con más frecuencia de la normal.

Lo habitual es entre 7 y 9 horas diarias, aunque no todas las personas necesitan las mismas horas de sueño. Somos nosotros mismos los que sabemos si es suficiente al despertarnos descansados.

 Cambia de hábitos y prepárate para dormir bien

  • Acuéstate lo más temprano posible. Tu cuerpo recarga la mayor parte de su energía entre las 11p.m y 1 a.m. Además, la vesícula biliar libera toxinas durante este mismo período. Si está despierto, estas toxinas se regresan a su hígado, lo cual puede afectar su salud a futuro. Antes de que se utilizara electricidad en todos lados, las personas se iban a acostar poco después de la puesta del sol, como lo hacen la mayoría de los animales, lo que por naturaleza también deberían hacer los seres humanos.
  • No alteres tu hora de acostarse. Normalmente se debería acostarse y despertarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana. Esto ayudará a que nuestro cuerpo entre en un ritmo de sueño, lo que hace más fácil quedarse dormido y levantarse por las mañanas.
  • Establece una rutina para irte a dormir. Esto podría incluir meditación, respiraciones profundas, utilizar aromaterapia o aceites esenciales o bien recibir un masaje de tu pareja. La clave es encontrar algo que te haga sentir relajado y repetirlo todas las noches para ayudar a liberar las tensiones adquiridas durante el día.
  • No tomes ningún tipo de líquido las dos horas antes de irte a dormir. Esto reducirá la probabilidad de tener que levantarte para ir al baño.
  • Ve al baño justo antes de acostarte. Esto reducirá las probabilidades de despertarte durante la noche y andar caminando por ahí.
  • Evita comer bocadillos antes de acostarte, en particular granos y azúcares. Esto aumentará el azúcar en sangre y retardará el sueño. Más tarde, cuando el azúcar en la sangre baja demasiado (hipoglucemia) podría hacer que te despiertes y que ya no puedas volver a dormirte.
  • Toma un baño caliente, ducha o sauna antes de acostarte. Cuando ya es de noche y su temperatura corporal aumenta, irá bajando durante la noche, lo que hace más fácil que se quede dormido. El cambio de temperatura que hay cuando sale de tomar un baño le da la señal al cuerpo de que es hora de dormir.
  • Utiliza calcetines a la hora de dormir. A menudo los pies se enfrían cuando el cuerpo se encuentra descansando porque es la parte del cuerpo con la peor circulación. Un estudio ha demostrado que utilizar calcetines reduce las veces en las que se despierta durante la noche.
  • Utiliza un antifaz para cubrir los ojos para bloquear la luz. Es muy importante dormir en completa oscuridad o lo más cercano a ello. Dicho esto, no siempre es fácil bloquear todas las corrientes de luz utilizando cortinas o persianas, en especial si vives en un área urbana.
  • Deja de trabajar al menos una hora antes acostarte (de preferencia dos o más horas). Esto le dará a tu mente la oportunidad de relajarse, para que puedas dormir tranquilo, sin preocupaciones o ansiedades sobre el siguiente día.
  • No veas la televisión antes de acostarte. La televisión estimula demasiado al cerebro, lo que impide que se duermas rápidamente.
  • Escucha discos de relajación. Algunas personas consideran a los sonidos de ruido blanco o naturales, como el del océano o el bosque, como un alivio para el sueño.
  • Lee algo espiritual o edificante. Esto podría ayudar a relajarte. No leas nada estimulante, como una novela de suspenso o misterio, ya que tiene el efecto contrario. Además, si lees algo que realmente estás disfrutando, podría provocar que quieras seguir leyendo durante horas, en lugar de ayudarte a dormir.

 Mejora tu estilo de vida para dormir bien

  • Reduce o evita el uso de medicamentos tanto como te sea posible. Muchos medicamentos, tanto prescritos como los que no necesitan de receta médica, podrían afectar el sueño de forma negativa.
  • Evita la cafeína. Al menos un estudio ha demostrado, que en algunas personas, la cafeína no se metaboliza de manera efectiva, haciendo que sienta su efecto durante mucho tiempo después de haberlo consumido. Por lo tanto, tomar una taza de café o té provocará que algunas personas no puedan dormir durante la noche. A mi personalmente me pasa que no puedo conciliar el sueño si tomo un café después de las 4 de la tarde.
  • Evita el alcohol. A pesar de que el alcohol produce somnolencia, el efecto dura poco tiempo y terminarás despertándote unas horas después. El alcohol también evita que entres en las etapas de sueño profundo, momento en el que tu cuerpo hace la mayor parte de sus propiedades curativas.
  • Asegúrate de hacer ejercicio regularmente. Hacer ejercicio por al menos 30 minutos al día puede mejorar el sueño. Sin embargo, no debes hacer ejercicio poco antes de dormir, ya que esto hará que no puedas dormir. Los estudios demuestran que hacer ejercicio en las mañanas en lo mejor que puedes hacer.
  • Pierde el exceso de peso. El sobrepeso puede aumentar el riesgo de apnea del sueño, que puede afectar el sueño significativamente.
  • Evita los alimentos a los que puedes ser sensible. Esto es particularmente cierto en el caso del azúcar, granos y lácteos pasteurizados. Las reacciones de hipersensibilidad pueden causar congestión excesiva, trastornos gastrointestinales, hinchazón, gases y otros problemas, lo que hace que ni puedas dormir bien.

A continuación te presentamos una infografía con más consejos para dormir bien y evitar el insomnio:

Consejos para dormir bien