El secreto está en dar las gracias cada día sin que ocurran hechos extraordinarios. Así se consigue estar mas feliz sea cual sea nuestra vida.

Hay dos clases de gratitud, la condicional y la incondicional

La primera consiste en sentirse bien cuando las cosas salen como uno espera. Como no siempre es así, acaba siendo una emoción esquiva y poco duradera. La segunda consiste en una actitud y un hábito de vida, sentirse bien sin que haya ocurrido nada especial; es decir: estar agradecido por todo y por nada a la vez. Y al no estar condicionada por ningún otro acontecimiento, esta actitud es la precursora de la felicidad y el éxito personal en la vida.

Cada día se convierte en una sucesión de oportunidades para acordarnos con una sonrisa de personas que han contribuido con mucho o poco a nuestra vida y para sentir el deseo de devolver el favor a las generaciones futuras.

La gratitud tiene profundos efectos en el bienestar físico y también en el ámbito emocional de las personas. (Emmons y McCollough). Hay muchas formas de expresar gratitud, como, por ejemplo:

  • Con una nota personal.
  • Comparándose con gente que tiene problemas graves.
  • Dando simplemente las gracias.
  • Controlando mentalmente los pensamientos negativos.

gratitud y ser mas feliz

Las personas que hacen de esta actitud un hábito de vida se sienten más saludables, más optimistas y más felices con sus vidas

La gratitud mejora las relaciones con las personas y propicia el altruismo. Además de ayudar a superar el estrés y las actitudes negativas. No debemos olvidar que uno de los frutos más importantes de la gratitud es que contribuye a generar felicidad.

¿Por qué hay que procurar ser y estar mas feliz?

En varios estudios se ha determinado que las personas que se sienten más contentas y felices consiguen una existencia más longeva, mejores ingresos, mejores relaciones, y también ser más eficaces ante los problemas profesionales y personales.

Las personas más felices sienten gratitud por todo y por nada en especial

No se necesitan razones concretas para estar mas feliz.(aunque si se ponen a buscarlas, la lista de motivos es inacabable). Las personas felices reconocen lo bueno que tienen por el simple hecho de estar vivas, al margen de lo que les suceda. No necesitan razones de peso para estar agradecidas porque haber recibido la vida ya les es suficiente. Incluso hay personas, tan habituadas a vivir en esta actitud, que agradecen cosas tan intangibles como una sonrisa, un amanecer, una inspiración, la brisa suave, la calidez del sol o un instante de paz…

Uno de los hábitos comunes de una persona mas feliz es el de empezar el día dando gracias por pequeñas cosas para generar una actitud dichosa para el resto de la jornada. Basta con celebrar pequeños detalles de la vida, pero no por ello menos valiosos. Hacer una lista mental de razones que merecen ser aplaudidas ayuda a sentirse reconciliado con las que nos hacen más difícil la existencia. En realidad, no importa el objeto, sino la emoción que provoca en nosotros.

La maestría en este arte se alcanza cuando uno es capaz de agradecer incluso las dificultades extremas que a cada uno le toca vivir, porque somos capaces de pensar que detrás de cada lágrima, de cada instante de sufrimiento, hay un aprendizaje, una enseñanza que nos convierte en personas más humanas, más suaves, y más comprensivas con el abatimiento de los demás. Es lo que se llama “ver lo bueno de lo malo” que siempre existe, aunque cueste reconocerlo en una primera mirada.

Expresar gratitud con una simple palabra

Existe una palabra que siempre es bien recibida por todos: “Gracias”. Todas nuestras comunicaciones con otras personas deberían terminar con ella. Tampoco estaría de más escribir cada día una breve nota de agradecimiento por cualquier vía (e-mail, sms, WhatsApp…) a las personas que hayan aparecido en nuestra vida por el motivo que sea. Un simple y corto mensaje de gratitud a quien haya influido en nuestro pasado o en el presente. Nada más que dos líneas, sin que tenga especial relevancia el papel que haya desempeñado. Con toda certeza, esta actitud hará que las cosas empiecen a cambiar.