Ser perfeccionista no es una virtud, sino un defecto. Aprende a reconocer entre el trabajo bien hecho y el trabajo perfecto, estando siempre atento ante las trampas del perfeccionismo.

¿Cómo saber si eres un perfeccionista? Te presento las preguntas del siguiente test, para saber si tienes tendencias de un perfeccionista:

  • ¿Intentas siempre que la forma y el contenido estén impecables desde un primer momento?
  • ¿Eres una persona organizada que planifica de antemano y anticipa posibles problemas?
  • ¿Te consideras una persona fiable y concienzuda?
  • ¿Te gusta ocuparte de los detalles? ¿Lees la letra pequeña de todos los contratos? ¿Estudias con atención las instrucciones de uso?
  • ¿Procuras que haya siempre variaciones de formato en los documentos?
  • ¿Te quedas hasta tarde trabajando? ¿Te llevas trabajo a casa, para darle los últimos toques (por ejemplo, una tercera revisión)?
  • ¿Prefieres hacer todo por tu cuenta incluso pudiendo delegar tareas para estar seguro de obtener los resultados deseados?
  • ¿Te reconcomen los errores más mínimos, incluso cuando otras personas están satisfechas con su trabajo?
  • ¿Tiendes a ofrecer un exceso de información y detalles cuando tienes que explicar algo?
  • ¿Tienen todas tus cartas, faxes y mensajes de correo electrónico una extensión superior a un folio?
  • ¿Llegas a las reuniones puntualmente y bien preparado? ¿ Te gusta que haya un orden del día y te molesta que lo otros no lo sigan?

Puntuación:

  • 4 cruces o menos: Tiendes ligeramente a ser perfeccionista. Comprueba si esto frena tu trabajo y en qué ámbitos.
  • De 4 a 8 cruces: La voluntad de perfección es más que evidente. Analiza en qué ámbitos puedes relajarte un poco para ser más rápido y productivo.
  • Más de 8 cruces: Es hora de aplicar el principio BNP y hacerte el trabajo más fácil. Intenta poner en práctica los siguientes consejos.

El Principio BNP (BIEN, NO PERFECTO)

El principio Bien No Perfecto o BNP dice así: “Libérate de la presión de tener que hacerlo todo perfectamente y alégrate de haber hecho bien las cosas”.

BNP

Aplicar el principio BNP te aportará una serie de ventajas inmediatas: completarás antes tu trabajo, te sentirás más satisfecho contigo mismo y dispondrás de más tiempo que podrás usar de manera provechosa en otras cuestiones.

Hay que ser conscientes de que, llegados a un punto determinado, un resultado posiblemente perfecto no justifica la inversión de tiempo y recursos. Si, por ejemplo, si has dedicado medio día a la redacción de un breve texto, eso no quiere decir que el resultado valga realmente medio día de trabajo.